Café

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July 6, 2008

Últimamente

Bueno, al fin se acabaron las clases. Ahora se viene la “Semana Ignaciana” (alias Semana del Colegio), al fin un relajo luego de un mes con pruebas de síntesis. Fue un semestre súper intenso; un enero trabajando en el robot para la competencia, un marzo con vuelta a clases, abril con el viaje a Atlanta, mayo, junio, bueno, en esos meses tuve que ponerme al día, y junio con el viaje a Paranal. De este último quería referirme en este post: el otro premio que teníamos por ganar el nacional de la FIRST Lego League, era una estadía para todos en el hotel del observatorio Paranal. Yo venía escuchando hablar en programas del Discovery Channel hace años sobre este telescopio que se iba a construir en Chile, por lo que cuando supe que iríamos, supuse que sería increíble.

Me vinieron a buscar en taxi a las 6:30 am, y partimos inmediatamente al aeropuerto, donde me encontré con el resto de mi equipo, y con Valentina Rodríguez, la encargada de las visitas de prensa en la ESO (European Southern Observatory), quien, en este caso, nos acompañó allá. Nuestro avión partió a las 7:30 am en dirección a Antofagasta. Por primera vez pude ver a Santiago desde ese punto de vista, pero, por mala suerte, me tocó el lado en que llegaba todo el sol, por lo que tuve que cerrar la ventana por casi todo el viaje.

Cuando llegamos a Antofagasta, una van nos estaba esperando para llevarnos al observatorio: dos horas y media de viaje en auto!  No tenía idea de que quedaba tan lejos. Una cosa que me sorprendió de este viaje es que inmediatamente al subirnos nos dieron una botella de agua. “Para no deshidratarse”, nos dijeron, puesto que en Paranal la humedad es, en promedio, del 20%.

Cuando llegamos a la residencia de Paranal me costó creer que estuviéramos en la mitad del desierto. La construcción, escondida bajo el subsuelo para que la luz no interfiera con los telescopios, era impresionante. Tenía por lo menos 100 habitaciones, y en el hall central había una piscina temperada rodeada de palmeras de más de 5 metros. Ahí adentro claramente la intención era aumentar la humedad, puesto que era algo sofocante, pero luego de estar en el desierto más seco del mundo por un rato, se agradecía mucho.

La comida ahí era de primera, y luego de realizar el típico tour que le hacen a todo el mundo, nos llevaron a lo exclusivo: subimos a ver a los telescopios, que se ubican a, por lo menos, un kilometro de distancia de la residencia. Cuando llegamos arriba nunca pensé que el viento iba a ser fuerte, así que casi se me vuela el casco de seguridad que teníamos en la cabeza.

Los telescopios más grandes, los VLT, son 4. Hay uno un poco más pequeño auxiliar y otros 4 chicos, pero tienen la gracia que se pueden mover sobre rieles. Los VLT tienen unos espejos de 8,2 metros, y sólo cuando entramos nos dimos cuenta que eran los espejos más grandes del mundo.

Volvimos, ya habiendo obscurecido, a la residencia. Nos bañamos en la piscina un rato, y después nos fuimos a comer. La gracia del casino era que hasta podías sacar helados de cono cuando quisieras… porque siempre hay alguien que va a almorzar a alguna hora: los ingenieros de día, y los astrónomos de noche.

Volvimos de noche a los telescopios, pero ahora nos dirigimos al centro de control, en donde conocimos gente increíble y pudimos observar a astrónomos de verdad utilizando estos tremendos telescopios.

Esa noche me costó quedarme dormido por la falta de humedad en el aire… la nariz la tenía completamente seca, y si no fuera porque en el frigobar uno podía sacar todos los líquidos que quisiera sin pagar, no hubiera dormido nada.

Al día siguiente conocimos el gimnasio y el lugar en donde se limpian los espejos… caminamos por el sendero “Star Track” (el cual nosotros lo bautizamos como “Star Trek”), que recorría desde los telescopios, hasta la residencia, almorzamos, volvimos a Antofagasta, fuimos a ver la portada, y nos volvimos a Santiago. En el vuelo me tuve que ir estudiando física, porque tenía prueba de síntesis al día siguiente. Estuvo muy turbulento el viaje, por lo que no pude concentrarme mucho, pero igual me fue bien en la prueba.

La verdad es que me quedó gustando la vida de astrónomo allá en Paranal; tienen de todo (si, tiempo también, cosa que le falta a muchos acá en Santiago). Hace rato estoy con la idea estudiar Astrofísica, mi otra alternativa es Derecho, nada que ver uno con el otro (aunque estoy abierto a ver otras opciones). Por suerte me quedan todavía dos años para decidir…

1 year ago • 0 notes

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